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Chistes
de Ancianos
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- El
caso más difícil
Tres dueños de funerarias se reúnen para tomarse unos tragos.
El primero les comenta a los otros dos que el caso más difícil
para él fue preparar a un hombre que le habían dado treinta puñaladas.
"Eso no es nada, a mí me tocó preparar una persona que tenía el
brazo dentro del oído y le salían los dedos por el cerebro", afirma
otro.
"Pues a mí me tocó preparar una viejita que la habían violado
doce tipos...", declara el tercero.
"¿Y dónde está la dificultad?", preguntan intrigados los otros
dos.
"¡En que me costó mucho quitarle la cara de felicidad!".
- No
lo va a creer
Una
señora que estaba cumpliendo 85 años, muy admirada en el pueblo
por ser la única profesora de órgano, recibe una llamada telefónica
del cura del pueblo notificándole que pasaría a su casa por la
tarde para darle la felicitación por su onomástico.
Cuando el padre llega a la casa de la anciana se da cuenta que
sobre el órgano que tiene la viejita en la sala hay un jarrón
de vidrio lleno de agua con un condón flotando. El sacerdote no
puede creer lo que ve y trata de disimular su asombro ante la
anciana.
Luego de un rato hablando sobre todo lo que la mujer ha hecho
en 85 años de vida y haberse tomado dos cafecitos, el clérigo
sigue atónito de ver el condón flotando en la jarra de vidrio,
así que no aguanta más y decide salir de su curiosidad, y con
trabajo le pregunta:
"Perdona, hija, pero, ¿me podrías explicar qué es eso?" (Apuntando
al jarrón).
"Ah, claro que sí, eso es algo maravilloso que me encontré hace
diez años. Recuerdo que paseando por el pueblo, de pronto vi un
sobrecito en el piso que decía en letras muy pequeñas: Colóquelo
sobre el órgano, manténgalo húmedo y prevendrá cualquier enfermedad.
Y desde entonces, no lo va a creer, pero ni resfriados me han
dado...".
- Velocidad
permitida
En
la orilla de la carretera, el policía ve venir un coche que avanza
a vuelta de rueda. Se sube en su patrulla y va en pos del infractor.
Cuando se acerca ve que hay cinco ancianas dentro, con los ojos
bien abiertos y pálidas como fantasmas. La señora que va al volante,
visiblemente confundida, le reprocha al agente:
"Oficial, no lo entiendo. Yo iba conduciendo exactamente a la
velocidad permitida".
"Caramba, señora, conducir a una velocidad mucho más baja que
el límite también puede ser peligroso".
"¡Pero, oficial, yo iba exactamente a la velocidad permitida:
22 kilómetros por hora!"
Tratando de contener la risa, el policía le explica que 22 no
es el límite de velocidad, sino el número de la carretera. Un
poco avergonzada, la dama sonríe y le agradece al policía haberla
sacado de su error.
"Pero antes de dejarla ir, señora, dígame si todas están bien.
Sus compañeras parecen estar muy asustadas y no han dicho palabra".
Restándole importancia al hecho, de inmediato la señora responde:
"No se preocupe, pronto estarán bien. ¡Es que acabamos de salir
de la carretera 190!".
- Cuando
el amor es auténtico
Tres viejitas medio sordas están conversando. Una de ellas dice
gesticulando con las manos:
-Cuando era joven, plátanos de este tamaño costaban tres centavos
la docena.
La otra dice, también señalando el tamaño con las manos:
-Y la yuca, así de grande, era de dos centavos la libra.
La tercera viejita dice con una sonrisa dulce:
-Amigas, cuando el amor es auténtico, no importa el tamaño...
- Abusivo
En el asilo de ancianos, le pregunta un abuelo a otro:
"¿Por qué te enfadaste con tu compañero de cuarto?"
"Por abusivo"
"¿Por abusivo?"
"Sí, usaba mis camisas, mis corbatas y mis trajes, y no me importó.
Lo que no pude tolerar fue que se riera de mí con mi propia dentadura
postiza".
- Una
rana que habla
Un hombre de edad avanzada va caminando a la orilla del lago.
De pronto siente que "algo" le brinca al zapato y descubre con
asombro que es una rana enorme.
De pronto, la Rana le dice en tono esperanzador: "Si usted me
besa, yo me convierto en una princesa hermosa. Una princesa despampanante,
con un cuerpo muy atractivo".
El hombre, sorprendido ante tal invitación, voltea para todos
los lados y al darse cuenta de que no es visto, toma a la rana
y se la mete dentro de la camisa.
De inmediato sigue su camino. Minutos más tarde la rana le pregunta:
"Oiga usted buen hombre, que no me vas a besar. Mire que me convierto
en una princesa hermosa. Una princesa despampanante, con un cuerpo
muy atractivo."
A lo que el hombre mayor le dice:
"Mira Princesita, a mi edad es más divertido tener una rana que
habla".
- Los
maníes
Un joven y un viejo trabajaban en oficinas conjuntas. El
muchacho había notado que el anciano siempre tenía un frasco lleno
de maní en su escritorio. Como el chico amaba los maníes, un día
que el carcamal no estaba en su escritorio no se pudo resistir
y fue a la oficina del viejo y se comió casi medio tarro. Cuando
aquel regresó, éste se sintió apenado y le confesó al vetusto.
Sin darle importancia, el viejo lo animó:
"Está bien, desde que perdí mi dentadura sólo puedo chuparle el
chocolate a los M & M".
- Cachetón
Un joven, que practicaba el nudismo, recibió una carta de su abuela
en la cual le pedía que, por favor, le mandara una fotografía
reciente de él. Como no tenía otra, excepto la que se tomó en
el campo nudista, decidió enviarle esa, pero antes la partió por
la mitad.
Después que hubo mandado la mitad de la fotografía por correo,
se dio cuenta que había cometido un grave error: le envió a su
abuela la mitad equivocada. Pero él mismo se consoló pensando
que como la anciana tenía tan mala su vista, que tal vez ni cuenta
se daría. Varios días después, el nieto recibió otra carta de
su abuela:
"Hijito, te agradezco mucho la foto que me mandaste. Quiero sugerirte
que deberías cambiarte ese estilo de peinado, pues te hace ver
muy cachetón y muy chato".
-
¿Qué tanto mira, abuelo?
Un septuagenario se transporta en el metro de la ciudad de Washington,
D.C. Cuando el tren se detiene en la estación del Capitolio, se
abren las puertas y se sube un muchacho vestido al estilo 'punk':
los pelos parados y pintados de todos los colores y vistiendo
ropa escandalosa y estrafalaria. El anciano se le queda mirando
fijamente hasta que el 'punk', todo molesto, le reclama:
"¿Qué tanto mira, abuelo? ¿Acaso cuando usted fue joven nunca
hizo nada raro o anormal?"
El viejito, muy serio, le contesta:
"Si, hijo, precisamente por eso te estoy observando. Cuando tenía
tu edad, tuve sexo con una guacamaya y ahorita estoy pensando
que ¡tú puedes ser mi hijo!".
-
Tratamiento
Una mujer de 25 años le cuenta a una amiga sobre su matrimonio
con un señor de 65.
"Es tan caballero: me trae flores todos los días, me regala bombones,
me lleva de paseo, fuimos de vacaciones a Hawai, me compra ropa
todas las semanas, cine, teatro, cenas en los mejores restaurantes,
joyas, etc."
"¿Y en la cama?", pregunta la amiga.
"En la cama hacemos el tratamiento".
"¿Cuál tratamiento?"
"Él trata y yo miento".
-
Hoy, cuando fui a almorzar, observé a una señora, como de unos
78 u 80 años, sentada en una banca del parque y llorando desconsoladamente.
Me le acerqué y le pregunté qué le pasaba. Entre lágrimas y gemidos
me contestó: "En casa tengo un marido de 22 años. Me hace el amor
todas las mañanas. Se levanta y me prepara un desayuno con fruta
fresca, pancakes, huevos fritos y café recién molido". Un poco
sorprendido, le dije: "Bueno, ¿y entonces por qué está llorando?"
"Me hace sopa casera para el almuerzo y mis galletas favoritas.
Después, me hace el amor a media tarde". Ya verdaderamente extrañado,
insisto: "Eso está muy bien, pero ¿por qué está llorando?" "Y
para la cena me hace comidas de gourmet, con vino y todo y, encima,
mi postre favorito. Y cuando terminamos de comer, me hace el amor
hasta la madrugada. ¡Todas las noches!" "Pero ¿qué tiene eso de
malo, señora, por qué la hace llorar eso?" Y la señora, en llanto
incontenible, me dice: "¡¡NO ME ACUERDO DÓNDE VIVO!!"
-
Un hombre de 99 años le presume a otro que él lo puede hacer sin
necesidad de tomar Viagra, porque su doctor le suministró una
terapia muy efectiva.
El otro, envidioso, va con su médico y le exige que le aplique
una terapia igual de efectiva.
"La terapia es muy sencilla: solamente diga lo mismo que dice
su amigo", le informa el galeno..
-
Galletas recién horneadas
El anciano estaba postrado, casi moribundo cuando sintió el aroma
de los dulces horneados que tanto le gustaban.
Haciendo un gran esfuerzo se bajó de la cama y se dirigió a la
cocina. Fue lento y trabajoso, a veces casi arrastrándose, hasta
que logro llegar a la fuente de los ricos aromas. Sobre la mesa
había varias bandejas de las golosinas recién horneadas. Se arrastró
lo más cerca que pudo de la mesa y utilizando las últimas fuerzas
que le quedaban estiró la mano, un poco más y casi tocaba las
golosinas y de pronto sintió un agudo dolor en la mano y la dejó
caer.
Miró arriba y vio a su anciana esposa con la espátula en la mano
amenazando con golpearlo otra vez:
"¡No te atrevas a tocar otra vez, son para tu funeral!"
-
Habia una vez un tipo que cuidaba mucho de su cuerpo. Era completamente
narcisista, corria 10 km por dia, iba al peluquero y tomaba mucho
sol. Una mañana se miro al espejo para admirar su cuerpo, y noto
que estaba todo bronceado a excepcion de su pene. Entonces decidio
hacer algo al respecto. Fue a la playa, se desvistio completamente
y se cubrio todo de arena, excepto su pene, que quedo al ras del
piso. Unos minutos mas tarde, dos pequeñas ancianas venian caminando
por la playa, y una de ellas usaba baston para ayudarse a caminar.
Al ver esta cosa saliendo de la arena, la que tenia el baston
comenzo a observarlo dandole vueltas con el bastón. Al reaccionar
que era, dijo: No hay justicia en el mundo. La otra, que tambien
observaba le pregunto a que se referia. La del baston contesto:
- Mira eso... a los 20, me daba curiosidad; a los 30, me daba
placer; a los 40, tenia que pedirlo; a los 50, tenia que pagarlo;
a los 60, rezaba por el; a los 70 me olvide que existia... ahora
que tengo 80 y crecen del piso, soy muy vieja para agacharme.
- Llega
un anciano de 98 años al médico y le dice:
- Doctor, vengo a que me baje la potencia sexual.
- ¿Cómo? - Si doctor vengo a que me baje la potencia sexual
- Amigo, la potencia sexual esta en la mente.
El anciano responde mirando hacia la cremallera del pantalón.
- ¡Por eso doctor quiero que la baje de ahí!
-
Le dice un viejito al otro:
- ¿Cuando tú vas a tener relaciones sexuales te colocas condón?
- ¡No!, eso pesa mucho...
- Estaban
dos viejitos sentados en el jardín de su casa, la viejita bordando
y el viejito leyendo el periódico. De repente la viejita suelta
la costura y le pega al viejito.
El viejo grita: - ¿Pero mujer, eso a que a venido?
Y ella le responde: - Eso es por 40 años de mal sexo. Y vuelve
al bordado.
De repente el viejo hace un rollo con el periódico y le pega a
la vieja.
La viejita grita: - ¿Y eso a que a venido?
Y el viejo le responde: - ¡Eso es por saber la diferencia!
- María
y Juan eran dos residentes de un ancianato y sostenían una aventura
amorosa. Los dos tenían 96 años y andaban en silla de ruedas.
Todas las noches se encontraban en la sala de televisión. Pasivamente,
María tomaba el miembro de Juan y así miraban la tele por una
hora o más. No era mucho, pero era todo lo que tenían. Una noche,
Juan no llegó. Tampoco apareció las dos noches siguientes. María
supuso que había muerto, pero poco después lo vio paseando alegremente
en su silla de ruedas por los patios. Lo enfrentó y le dijo:
- ¿Dónde estuviste estas dos últimas noches?
- Bueno, si quieres saberlo, estuve con otra mujer.
- ¡Maldito! ¿Qué estuviste haciendo?
- Hacemos exactamente lo mismo que tú y yo.
- ¿Es ella más joven o más bonita que yo?
- No, es parecida a ti y tiene 98 años.
- Entonces, ¿qué tiene ella que yo no tenga?
- ¡Parkinson!
- Los
CONDONES
Estaban dos viejitos de 97 años hablando sobre sexo, y de pronto
uno le pregunta al otro:
- "Oye, tu cuando haces el amor utilizas condón" A lo que el otro
responde:
- "Uy, no, esos hijuemadres pesan mucho!"
- Prueba
de FERTILIDAD
Un viejito como de 98 años que llega con el doctor a hacerse una
prueba de fertilidad entonces el doctor le da un frasco y le pide
que entre al baño... pasa una hora y el viejito no salía.
Pasan dos horas... tres horas... hasta que desesperado el doctor
toca la puerta y sale el viejito diciendo:
Ay Doctorcito... estuve una hora con una mano... otra hora con
otra mano... otra hora con las dos manos...
Hasta le pedi a mi mujer que me ayude, intento mi mujer con una
mano, con la otra mano, con la boca!!... y todavía no pude abrir
el maldito frasquito!!!
- El
Borracho y la Señora
Un viejo borracho entra en un bar atiborrado de gente y se sienta
al lado de una mujer mayor. Al cabo de un rato, esta mujer nota
un olor definitivamente sospechoso, y le dice ofendida:
- Perdone señor, ¿Ud. se ha cagado?
- Si, señora. Hics!
- ¿Y por que no va a lavarse?
- Hics! Porque no he acabado, señora.
- El
anciano de 90 años llega al médico para su chequeo de rutina.
El doctor le pregunta:
- ¿Cómo se siente?.
- ¡Nunca estuve mejor! Mi novia tiene 18 años, ahora está embarazada
y vamos a tener un hijo.
El doctor piensa por un momento y dice: - Permítame contarle una
historia:
- Un cazador que nunca se perdía la temporada de caza, salió un
día tan apurado de su hogar, que se confundió, tomando el paraguas
en vez del rifle. Cuando llegó al bosque, se le apareció un gran
oso. El cazador levantó el paraguas, le apuntó al oso y disparó.
¿A que no sabe que pasó?
- No sé -responde el anciano-.
- Pues el oso cayo muerto frente a él.
- ¡Imposible! -exclama el anciano- alguien más debe haber disparado.
- ¡Pues claro hombre, a ese punto quería llegar!
- Una
pareja de ancianos discuten y él le dice a ella: - Cuando te mueras
voy a comprar una lápida que diga: aquí yace mi mujer, tan fría
como siempre. - ¿A sí? Y la tuya va a decir: aquí yace mi marido,
al fin rígido
-
Una viejita, de 85 años de edad, accede a salir con un desconocido
de 90. Al volver de la cita la hija le pregunta:
- ¿Cómo te fue?
- Tuve que darle 3 bofetadas en toda la noche.
La hija exclama sorprendida. - ¿Se quiso sobrepasar contigo el
muy descarado?
- No, claro que no. Creía que se había muerto.
- Se
encontraba una pareja de viejitos. La viejita le dice a su esposo:
- Mi amor, cuando yo me muera, ¿tú vas a llorar? El viejito le
responde:
- Claro mi amor, si tu sabes que yo lloro por cualquier cosa.
-
Entra una viejita muy afanada a una tienda de discos y le dice
al vendedor:
- Oiga, mi don. ¿Usted tiene el Pájaro Amarillo ?
- No señora, pero si esa vaina está de moda, yo me lo pinto.
- -
Doctor, ¿entonces nosotros no podemos hacer el amor?
- No mi señora, si ustedes lo hacen se pueden morir. Es mejor
que duerman en cuartos separados.
A media noche le tocan a la puerta del cuarto del viejito. - ¿Quién
es?
- Una viejita que se quiere morir
- El
viejito ya había terminado de hacer el amor con una muchacha y
le dice:
- Mijita, si hubiera sabido que eras señorita me caso contigo.
Le contesta la muchacha: - Si yo hubiera sabido que a usted se
le paraba, me quito la media velada.
- n
viejito fue a la farmacia y preguntó:
- ¿Me vende una crema de dientes?
- Para poder venderle la crema, me tiene que traer el cepillo.(dice
el de la farmacia)
Al otro dia...
- ¿Me vende por favor una crema de afeitar?
- Para poder venderle la crema, me tiene que traer la cuchilla.
El viejito un poco molesto por lo que pasaba, decidió volver a
comprar al otro día.
- ¿Me vende por favor un fijador para el cabello?
- Para venderle el fijador me tiene que traer la peinilla.
El viejito cansado de esa broma se desesperó, y volvió al otro
día a la farmacia con una bolsa negra y le dijo al tendero:
- Señor, meta la mano aquí.
- ¿Para qué señor?
- Sólo métala
- Esto es como masa, es como espeso, y huele mal.
- ¡Esto es mierda señor!
- ¡Ah!, ahora sí véndame un rollo de papel higiénico.
- Va
un viejito al médico y le dice:
- Doctor, estoy preocupado porque tengo 100 años y todavía ando
persiguiendo muchachas.
- Pues eso sí que es un caso insólito, pero dígame en qué quiere
que le ayude, qué es lo que le preocupa de eso.
- Pues que las ando persiguiendo pero ya no me acuerdo para qué.
- Se
desnudan el viejito y la viejita, y dice el esposo todo sorprendido:
- ¡Ay, mi amor. Cómo tienes de canas allá abajo!
- No son canas, son telarañas, ¡viejo inutil!
- Un
carro de la policía lleva a un viejito a su casa y cuando sale
la viejita alarmada, el policía le dice:
- El caballero estaba perdido en el parque y no podía encontrar
el camino a su casa.
La abuela le pregunta a su esposo: - ¡Pero si llevas 20 años paseando
por el mismo parque! ¿Cómo pudiste perderte?
Y el viejito se le acerca y le dice al oido: - No estaba perdido,
sino que me dio pereza caminar hasta la casa.
- Un
dia subió un viejito bien viejito al Cielo y Jesucristo le pregunta:
- A ver, buen hombre. ¿Quién eres?
- Yo no me acuerdo. Yo sólo me acuerdo que hace muchos, muchos
años, tenía una fábrica de maderas y un hijito muy lindo que se
volvió famoso.
Jesús exclama: - ¡Papá !
Y el viejito exclama: - ¡Pinocho
- Un
matrimonio ya anciano, estaba durmiendo tranquilamente cuando
el viejo a las tres de la mañana empieza a gritar: - Feliz año
nuevo!!! Feliz año nuevo!!! - Eh! Viejo, despertate! Estas soñando!
Si estamos en Mayo! El viejo sigue... - Feliz año nuevo!!! Feliz
año nuevo!!! La mujer le pone la dentadura postiza, - Felisa me
muero!!! Felisa me muero!!!
-
Un viejo y una vieja en la cama, manteniendo relaciones... el
viejo dice: - Sesenta Setenta. - Eh? - Sesenta Setenta? - Que
decís? - SESENTA SETENTA!!?? - No te entiendo nada... ponete la
dentadura... - SE SIENTE SI ENTRA???
-
Dos señoras mayores (digamos...unos 75 años), medio SORDAS, se
juntaron a tomar un té con leche para festejar la navidad. (era
un 24 de diciembre). Como les decía, una de las señoras abre la
heladera para sacar la leche, y le dice a la otra: - Esta leche
no esta buena... Y la otra le responde: - Sí! Y mañana es Navidad!
- Una
mujer le dice al marido: - Sabias que don Cosme, el de la otra
cuadra, se suicidó viajando en un crucero por el caribe? - No
hay nada que hacer... con la jubilación privada es otra cosa!
-
Mientras la hija limpiaba, el abuelo, que escuchaba la radio,
comenta: - Esto es el colmo!!! Acaban de decir que Menem va a
anunciar un plan de suicidios para jubilados!!! - Subsidios, nono,...subsidios...
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