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Chistes Varios
  • Tenores
    Los grandes tenores Plácido Domingo y Pavarotti discutían sobre quien de los dos tenía mejor voz. Pavarotti decía:
    -Que tan linda voz tendré, que hace ocho días visité el santuario de la Virgen y le canté tan lindo y tan dulce que la virgen derramó lágrimas.
    Plácido Domingo por no quedarse atrás le dijo:
    -Mira Pavarotti, hoy estuve en la iglesia y le canté a Cristo tan lindo, pero tan lindo y dulcemente, que Cristo se desclavó de la cruz y llegó ante mi y estrechándome fuertemente la mano me dijo:¡Esto es voz! y no la del sinverguenza que hace ocho días hizo llorar a mi mamita.


  • Las recién casadas
    Una pareja de recién casados están pasando su luna de miel de lo más rico. Cuando están en el Hotel la novia se asoma por la ventana y cuando mira hacia la torre del frente se da cuenta que su mejor amiga está allí y le grita: -!Hooolllaaaaa..... Que haces aquí?¡
    Y su amiga le contesta:
    -Es que me case.
    -Yo también...
    -Qué??? No te escucho.
    -Me casé.
    Y su amiga desde la ventana le responde a gritos:
    -Llamame, Llamame!!!
    Y la otra responde:
    -Yo también...


  • La cuenta
    En el Vaticano, dos judíos piden permiso para hablar con el Papa. Les dicen que no y ellos se van. Al día siguiente vuelven y se repite la historia de nuevo. Y así llevan ya varios meses. Por fin, por pura casualidad, el Papa sale por la puerta en el mismo momento en que llegan los judíos y se interesa por el asunto:
    "¿Qué es lo que ustedes quieren?"
    Uno de los judíos saca un papel y lo enseña al Papa:
    "¿Usted conoce a esta gente?"
    El Papa ve una fotocopia reducida del cuadro "La Última Cena" y afirma:
    "Sí. Son los santos de nuestra Iglesia y éste es el Señor Jesucristo".
    El hebreo pregunta:
    "¿Y usted se hace responsable de ellos?"
    "¡Claro que sí!"
    Entonces, el otro judío saca del bolsillo otro papel y lo entrega al Papa.
    "¿Qué es esto?", pregunta intrigado el Sumo Pontífice.
    "Este papel nosotros lo heredamos de nuestros antepasados. Es la cuenta de la cena que estos caballeros nunca pagaron y, junto con los intereses, se hace una suma bastante respetable..."
    .

  • Con una condición
    Un hombre que se encuentra en un casino de San José, y después de quedarse sin dinero y a las cuatro de la mañana para un taxi y le dice:
    "Buenas. Mire, tengo un problema, necesito que me lleve a Cartago, pero es que no tengo dinero aquí para pagarle, por lo que he pensado que usted me deja en la puerta de mi casa, yo subo, que vivo en un piso primero y le bajo el dinero."
    A lo que el taxista le responde:
    "No, esa mierda no me la creo."
    "Vamos, que necesito que me lleves, que no tengo nada de plata aquí..."
    "Que no, que no te llevo, que te vayas caminando."
    Total, que al final no sé como llegó a Cartago. Al cabo de un mes vuelve a ir al mismo casino y le va de maravilla y se gana 500,000 colones. Sale del casino otra vez a las cuatro de la mañana para coger un taxi y ve que hay una cola de 20 taxis por lo menos, y se da cuenta de que el último de todos era el del otro día, y dijo para sí mismo: "A este hijueputa hoy si me lo jodo".
    Total, que va a al primer taxi y le dice al taxista: "Hola, buenas noches. Le doy 20,000 colones si me lleva a Cartago, pero con una condición". Y le dice el taxista: "Sí, sí, la que sea, la que sea". "Que cuando lleguemos allí me la chupes". "Que va, que va. Búscate a otro."
    El segundo taxi: "Hola, ¿qué tal? Le doy 20,000 colones si me lleva a Cartago con una condición". "Sí hombre, lo que sea, ¿qué tengo que hacer?" "Que cuando lleguemos allí me la chupes". "Lárguese antes que lo pichasee todo..."
    Así se tiró toda la cola, y cuando llega al último, que era el del otro día, le dice:
    "Mira, te doy 20,000 colones si me llevas a Cartago, pero con una condición."
    "Sí, claro, la que sea."
    "Que cuando pases por delante de todos estos taxis saques la mano y grites:
    ¡Voy para Cartago, voy para Cartago!"
    .

  • Civilizaciones avanzadas
    En un concurso internacional sobre las mejores culturas de la antigüedad se dieron cita los alemanes, los franceses y los mexicanos. Los arqueólogos alemanes hicieron una excavación a 100 metros de profundidad y encontraron fragmentos de cobre alineados. De este hallazgo dedujeron que los antiguos germanos tuvieron una red telefónica.
    Los franceses, celosos de los resultados de los alemanes, investigaron e hicieron un pozo de 500 metros y descubrieron pedazos de vidrio alineados; de ahí dedujeron que los antiguos galos tenían redes telefónicas de fibra óptica.
    Entonces, los científicos mexicanos para no ser menos hicieron un pozo de 100, 200, 300, 700 metros y no encontraron nada. ¡De ahí dedujeron que los antiguos aztecas ya utilizaban celulares!


  • Y ahora?
    Dice un hombre casado a un amigo:
    "Me casé con mi mujer hace veinte años. Al principio la besaba y abrazaba tanto que ella temía que la asfixiara".
    "¿Y ahora?"
    "Ahora creo que eso es lo que voy a hacer".


  • Ventoso
    Esto es una pareja de recién casados que tras haber hecho el amor el día anterior, la mujer le dice al marido:
    "Pepe, yo estoy embarazada".
    "¿Cómo vas a estar embarazada, María?"
    "Que sí, Pepe, que se me ha hinchado la barriga de una forma que no es normal y muy rápido; eso sólo puede ser un embarazo".
    "Bueno, vamos al médico".
    Y Pepe y María van al médico, y tras hacerle las pruebas a María les comenta:
    "Pues usted no está embarazada, lo único que tiene es aire en la barriga. No sé cómo se le ha metido pero tiene aire".
    Al mes, Pepe y María vuelven a hacer el amor y al día siguiente otra vez se le hincha la barriga y creyéndose embarazada van otra vez al médico; éste les vuelve a decir:
    "No está embarazada, es sólo aire".
    Al mes, otra vez lo mismo:
    "Es sólo aire. No sé como lo haces, Pepe, pero le metes aire en la barriga al hacerle el amor".
    En eso, que se entera todo el pueblo de lo que le pasaba a Pepe, y cuando éste andaba por la calle le decían:
    "Hola, ventoso". "Adiós, ventoso". "¿Qué te cuentas ventoso?" "Mira por ahí va el ventoso".
    Después de un mes aguantando esto, Pepe va por la calle y cuando se lo vuelven a decir, contesta pegando voces para que se enterara todo el pueblo:
    "Mira, me voy a comprar una pistola y al próximo que me diga ventoso le pego dos tiros".
    Dicho y hecho, Pepe se compró la pistola y eso llegó a los oídos del párroco del pueblo, quien lo llamó para que fuera a hablar con él. Cuando Pepe va a la iglesia, el cura le amonesta:
    "Pepe, ¿es verdad lo que me han comentado: que le vas a pegar dos tiros al próximo que te diga ventoso?"
    "Sí, padre, ya me he comprado la pistola; es más, la llevo en el bolsillo".
    Al escuchar eso, el párroco trató de convencer a Pepe para que no lo hiciera; tras dos horas de conversación Pepe le dijo:
    "Bueno, está bien, padre, cuando me vuelvan a decir ventoso me aguantaré y no le pegaré dos tiros".
    Tras hacerle prometerlo, se despide de Pepe. Pero, instantes después de que Pepe se fuera de la iglesia escucha dos tiros. El religioso sale corriendo a la puerta de la iglesia gritando:
    "¡Hay que ver Pepe lo que ha hecho! ¡Y me acababa de prometer que no le iba a pegar dos tiros a nadie, aunque le dijeran ventoso!"
    Afuera de la iglesia se observa a un ciclista con dos balazos en el cuerpo y su bicicleta tirada en el suelo.
    "¡Pepe, qué has hecho, no me acababas de prometer que aunque te dijeran ventoso no le ibas a pegar dos tiros a nadie!"
    "Mire, padre, que me digan ventoso, vale. Pero que me cojan la picha para inflar la rueda de la bicicleta, no".


  • Karatecas
    A un karateca, de cinco años de práctica, le preguntan:
    "¿Qué hace usted cuando le dan un golpe en los testículos?"
    "Hago un bloqueo con la mano izquierda y golpeo con la mano derecha".
    A otro karateca, de diez años de práctica, le hacen la misma pregunta:
    "¿Qué hace usted cuando le dan un golpe en los testículos?"
    "Evito el golpe y contraataco con una patada en el aire".
    A otro karateca, que tiene veinte años practicando, le hacen la misma pregunta:
    "¿Qué hace usted cuando le dan un golpe en los testículos?"
    "Nada, que se le rompa la pierna...", contesta ecuánime.


  • El porfiado
    Un tipo se sube al tren nocturno que va a la ciudad de Chillán, en Chile. Antes de iniciar el viaje se dirige al conductor y le solicita que lo despierte en dicha estación, advirtiéndole, eso sí, que después de dormir se ponía bastante porfiado y seguramente se iba a oponer a que lo bajaran, pero que contaban con su autorización para ponerse enérgicos y obligarlo a descender.
    Cuando ya se hubo retirado el conductor, el viajero se percató que a su lado se había sentado una señora con dos niños, lo que le impediría dormir, así que se cambió de asiento. Pasaron las horas y ya de mañana constata que se encontraba en Puerto Montt, una ciudad distante casi 200 kilómetros de Chillán. Indignado, se dirige al conductor y le espeta:
    "¡Imbécil, no te dije que me despertaras en Chillán! ¡¿No recuerdas que te dije que era porfiado y que tenías que despertarme en esa ciudad?!"
    "¡Qué vas a ser porfiado tú! ¡El que bajamos en Chillán... Ese sí que era porfiado!", responde conductor.


  • Apriete el paso
    Iban unos compadres a cruzar la frontera, pero ya habían intentado varias veces y no lo lograban, así que decidieron disfrazarse de vaca entre los dos.
    Al pasar la frontera el compadre que venía detrás le dice al otro:
    "Compadre, compadre, apriete el paso que ahí viene un poli."
    A lo que le responde el compadre:
    "¡Compadre, apriete el culo que ahí viene un buey!".


  • Motongo
    Motongo era un negro que tenía mucho dinero y fue a la casa de su novia a pedirle a su madre la mano de su hija.
    La señora era medio racista y no estaba de acuerdo con que su hija se casara con un negro, así que en cuanto se enteró del motivo de su visita le dijo a Motongo:
    "Mi hija no se casa si su marido no tiene cuatro autos."
    Motongo contestó:
    "Motongo quiere, Motongo compra."
    "Mi hija no se casa si su marido no tiene una mansión."
    "Motongo quiere, Motongo compra."
    Por último la madre le dijo a Motongo:
    "Ella no se casa si su marido no la tiene de dos metros."
    Y Motongo le contestó:
    "Motongo quiere, Motongo corta."


  • Soy gay
    Dos tontos que se encuentran, y uno de ellos, que es un tanto mariquita le dice al otro:
    "Tonto, tonto, ¿Follamos?"
    A lo que le responde:
    "¿Yo qué soy, gay?"
    Y dice el tonto mariquita todo excitado:
    "¡Eso, eso! ¡Y yo la 'gueina', y yo la 'gueina'!".


  • El creyente
    Un tipo muy religioso navega en un crucero por el Caribe. Una noche, mientras reflexionaba sobre las cosas de la vida en la cubierta, un fuerte oleaje lo tumbó del barco. Como era medianoche, nadie se dio cuenta que el tipo se había caído. Pero como éste era muy creyente empezó a decir para sí mismo:
    "Yo creo en Dios y Él me salvará".
    En esas estaba cuando apareció una lancha guardacostas. Los marineros le gritaron que venían a salvarlo; el hombre, como era muy creyente, les indicó que no se preocuparan, que él tenía fe en Dios y que Él lo salvaría.
    Como a la hora de seguir flotando, llegó un helicóptero y lo mismo: los tripulantes le informaron que venían a salvarlo; el sujeto volvió a decirles que él tenía fe en Dios y que el Señor lo salvaría. Sin embargo, esta vez insistieron, pero sus esfuerzos fueron en vano: el fulano no quiso ser rescatado y siguió flotando en el mar.
    Un rato después, una botella le pegó en la cabeza, la cual se mantuvo flotando cerca del él. Al ver que adentro traía un mensaje, el personaje la tomó y la destapó para leer el mensaje:
    "Ya te mandé una lancha guardacostas para que te salvara y la rechazaste. Luego te envié un helicóptero y la misma cosa. ¿Es que eres tonto o qué? ¿A poco estás esperando que vaya yo personalmente a salvarte?
    ¡Baboso!
    Firma: Dios".


  • Dos dedos debajo
    Una señora que quiere suicidarse llama por teléfono a su médico para preguntarle dónde se encuentra el corazón. El galeno le explica que el corazón se ubica dos dedos debajo de la teta izquierda.
    Una hora más tarde, la ambulancia recoge a la dama en su casa con un balazo en la rodilla.


  • Codazo
    Un hombre que está en la recepción de un hotel quiere preguntarle algo al conserje, así que se da la vuelta para acercarse al mostrador y accidentalmente le da un codazo en la teta a una chica que está a su lado. Los dos se quedan cortados y el tipo atina a decir:
    "Señorita, si tiene usted el corazón tan tierno y blando como su pecho, sé que podrá perdonarme".
    "Si la tienes tan dura como tu codo, te espero en la habitación 1221", responde la joven.


  • Cada vez más tonto
    Un matrimonio llevó a su hijo de vacaciones a una playa nudista. El padre salió a dar un paseo por la playa mientras el hijo jugaba en el agua.
    De pronto, el niño llegó corriendo hasta donde estaba su mamá diciendo:
    "¡Mamá, acabo de ver mujeres con los senos mucho más grandes que los tuyos!"
    "No te preocupes hijo, mientras más grandes los tengan más tontas son".
    Así que el niño se regresó a jugar en el agua. Varios minutos después, el pequeño regresó corriendo:
    "¡Mamá, acabo de ver a papá platicando con la mujer más tonta que he visto, y mientras más hablaban, mi papá se volvía cada vez más tonto también!".


  • El hermano santo
    Javier y Pablo eran dos hermanos ricos y malvados que asistían a la misma iglesia. Cuando Pablo murió, Javier le entregó al pastor un cuantioso cheque para que mandara construir un nuevo templo a todo lujo.
    "Sólo le pongo una condición: que en el oficio fúnebre diga que mi hermano era un santo", le aclaró en tono despótico.
    El pastor accedió y depositó el cheque en el banco. En la ceremonia fúnebre, subió al púlpito y declaró:
    "Pablo era un hombre malvado que engañaba a su mujer y traicionaba a sus amigos pero, comparado con Javier, era un santo.


  • Tres deseos
    Un día todas las mujeres del mundo decidieron juntarse e ir a ver al Papa al Vaticano. Cuando todas estan a las puertas del Vaticano, comienzan a gritar fuertemente:
    -Papa! Papa! Papa!.
    El Papa sale y les pregunta:
    -Hijas mias, que motivo las reune hoy enfrente del Vaticano?
    Se oye una voz a lo lejos:
    -Papa, venimos aqui porque queremos que Dios nos conceda tres deceos.
    -Primero,-dice una- no queremos tener partos dolorosos.
    -Segundo,-dice otra- no queremos menstruar cada mes.
    -Y tercero,-dice otra- queremos que el PITO sea más bonito.
    El Papa pensativo les dice:
    -Hijas mias, voy a tener que consultar con Dios para ver si les concede sus tres deseos, vuelvan en tres dias.
    Las mujeres del mundo se van y regresan en tres dias. Afuera del Vaticano las mujeres del mundo gritan fuertemente PAPA! PAPA! PAPA!. El Papa sale y les dice:
    -Hijas mias, Dios solo les concedió 2 de los tres deseos. Primero, no van a tener partos dolorosos. Segundo no van a menstruar cada mes, pero el tercero hijas mias, no se los puede conceder... Porque si FEO lo maman, BONITO se lo tragan...


  • Santa Claus en África
    Una navidad Santa Claus va a África. Los niños estaban con mucha hambre, no habían comido en 3 días, nada más comían arroz y entoncés llega Santa Claus Y todos los niños contentos fueron con él y les dijo:
    -Hola niños, ya cenaron?
    Todos felices:
    -No!
    Entonces Santa Claus les dice:
    -Pues no hay regalos!


  • El kamasutra
    Estaba una pareja platicando cuando de repente se le ocurre al señor decirle a su esposa que si intentaban hacer una posición del kamusutra. A todo esto la señora le contesto que si, y el señor dijo:
    -Bueno vamos hacer el 69.
    Y la esposa le dijo que el problema es que estaba en sus días pero el señor insistió.
    Ya en el acto tocan la puerta y se levanta el señor abrir y saluda a su compadre que había ido a visitarlos. En eso le pregunta el compadrito que por que tenía sangre en la boca. Y responde el otro:
    -Es que me corte con la taza cuando tomaba café.
    Y el compadrito contesta:
    -Será con la taza del baño porque también tienes mierda en la frente.


  • El gorila
    Juan, un muchacho del barrio, se gana la lotería. Para festejar decide hacer un safari por África. Pasan seis meses y los amigos comienzan a extrañarse de no verlo y temen lo peor. Uno de sus mejores amigos logra entrar por la fuerza a su casa, y ahí lo encuentra, flaco, demacrado, ojeroso...
    -Juan ¿Qué te pasa? ¿Estás enfermo?
    -No, dejá, no quiero hablar...
    -Por favor, soy tu amigo, decime qué te pasó!
    -Está bien, te voy a contar, a vos y a nadie más... Resulta que yo estaba en el medio de la selva, en el safari. en un momento, me pareció ver un movimiento entre los árboles y me separé del grupo...¡Ojalá no lo hubiera hecho! En un descuido, un gorila enorme me atacó y me hizo su pareja por tres meses hasta que una expedición me rescató... y acá estoy!
    -Bueno, Juan-dice el amigo- no te hagas más problemas. Yo no se lo voy a contar a nadie, a la gente de la expedición no la conocemos, y el gorila no habla!
    -¡ESE ES MI PROBLEMA!!!NO ME HABLA, NO ME ESCRIBE, NO ME LLAMA!!! ESTOY DESESPERADO!!!


  • Chofer de autobús
    Había una vez un estudiante se montó en la autobús escolar y empezó a decir:
    -"Si mi mamá fuera jirafa y mi papá jirafo yo seria un jirafito, si mi mamá fuera tortuga y mi papá tortugo yo fuera un tortuguito, si mi mamá fuera una gata y mi papá fuera un gato yo fuera un gatito".
    Y el chofer le dice:
    - Si tu mamá fuera prostituta y tu papá fuera cuernudo ¿que serías tu?.
    El niño se queda pensando y le responde:
    -¡Seguramente, un chofer de autobús escolar!


  • Un carpintero que hace piruetas
    Un circo llega a un pueblo y cuando está montando los trapecios, se rompen los tablones de los trapecistas.
    El gerente esta muy preocupado:
    -¿Y ahora yo que hago? Si no actúan los trapecistas, el espectáculo pierde mucha calidad...
    -Pues vamos a ver al carpintero del pueblo a ver que es lo que puede hacer...
    Contratan al carpintero. Dos horas más tarde el gerente del circo va a ver que es lo que hace el carpintero, lo encuentra, haciendo piruetas, cabriolas, saltos mortales... Y el gerente maravillado.
    Así que cuando acaba de trabajar y el carpintero baja de los trapecios...
    -Mire. Es fantástico lo que ha hecho. Le pagaré 1.000.000 por actuación si repite eso delante del público.
    -No, no. Que es muy cansador...
    -Le pagaré 2.000..000 por actuación, es que es genial!!!
    -No, no. Que no me interesa.
    -¿Pero por qué sí solo es una actuación al día y le pago 2.000.000? ¿Es qué le parece poco?
    -No, es que no creo que haya dinero suficiente que pueda pagar un martillazo en mis partes todos los días..
    .

  • Cuál es mi edad?
    Un hombre decide hacerse una cirugía plástica para su cumpleaños. Se gasta un dineral pero queda muy satisfecho con los resultados. De camino a casa se detiene en un puesto de periódicos y, después de comprar uno, le pregunta al vendedor:
    "Oye, disculpa la pregunta pero ¿qué edad crees que tengo?"
    "Cerca de 35".
    "En realidad tengo 47", responde el tipo sintiéndose feliz.
    Después, entra a un McDonalds y le hace al empleado la misma pregunta.
    "Oh, usted se ve como de 29".
    "En realidad tengo 47".
    Más tarde, mientras espera en la parada de autobuses, le hace la misma pregunta a una viejita y ella le contesta:
    "Mire, tengo 85 años y mi vista está muy mal. Pero cuando era joven, había una forma segura de saber la edad de un hombre. Si me deja meter una mano en sus pantalones y jugar con sus pelotas por 10 minutos, le aseguro que puedo decirle su edad exacta".
    Como no había nadie alrededor, el tipo le dejó meter la mano en sus pantalones. Diez minutos después, la viejita dijo:
    "Ya está. Usted tiene 47 años".
    Sorprendido, el hombre exclama:
    "¡Es increíble! ¿Cómo lo hizo?"
    Y la viejita le respondió:
    "¡Estaba detrás de usted en el McDonalds!".


  • Mal pensada!
    Un día llega Jaimito y le pregunta a su mamá:
    "Oye, mamá, ¿qué es pene?"
    "¿¡Qué!? ¡Eres un grosero, un hijo de la &@#%! ¿Dónde oíste eso?"
    "Es que yo iba pasando por la iglesia y oí que el cura le dijo a una señora que rezara dos avemarías para que el alma no pene".


  • De cualquier modo
    Un borracho entra en un bar; se acerca a la barra y pide una cerveza. Mientras se la bebe dice en voz alta y muy embriagado:
    "Todos los que están a mi derecha de la barra son unos imbéciles. Y todos los que están a mi izquierda son unos gilipollas".
    Salta uno de los de su izquierda y reclama:
    "¡Perdona, pero yo no soy un gilipollas!"
    "Pues pasa al otro lado, ¡IMBÉCIL!.


  • Resignación
    A fin de someterse a un examen médico general, una superabundante chica acude a una clínica. El médico le ordena que se desvista por completo para proceder a realizarle un minucioso examen. Cuando termina, con el rostro afligido, el galeno le informa con solemnidad:
    "Señorita, lamento mucho tener que decirle algo".
    "¿Qué, doctor?", pregunta consternada la mujer.
    "Que se vista", dice con un profundo suspiro de resignación.


  • De Marte?
    Un platillo volador desciende en un vecindario; tocan a la puerta de la casa de un gangoso:
    "¿Quié esg?", pregunta con su voz nasal.
    "Venimos de Marte", responden los extraterrestres.
    "¿De marte de quié?", pregunta a su vez el gangoso.


  • La diferencia
    Un hombre iba salir pero no sabía si irse a pie o irse en guagua. Si se iba a pie no pasaba nada, pero si se iba en guagua tenía dos opciones: encontrar asiento o irse parado. Si no se sentaba no pasaba nada, pero si sentaba tenía dos opciones: sentarse al lado de un hombre o de una mujer. Si se sentaba con al lado de un hombre no pasaba nada, pero si sentaba con una mujer tenía dos opciones: entablar conversación o no. Si no hablaban no pasaba nada, pero si hablaban tenía dos opciones: que se casaran o que no se casaran. Si no se casaban no pasaba nada, pero si se casaban tenía dos opciones: mudarse a un primer piso o a un segundo piso. Si se mudaban a la primera planta no pasaba nada, pero si se mudaban a la segunda planta tenía dos opciones: tirarse o no. Si no se tiraba no pasaba nada, pero si se tiraba tenía dos opciones: irse al cielo o al infierno. Si iba al cielo no pasaba nada, pero si iba al infierno tenía dos opciones: que hiciera mucho frío o que hiciera demasiado calor. Si hacía mucho frío no pasaba nada, pero si hacía demasiado calor tenía dos opciones: beberse una Coca Cola o un 7-Up. Si bebía Coca Cola no pasaba nada, pero si tomaba 7-Up...¡La diferencia es clara!.


  • Las 7 etapas de la vida de los hombres
    Las 7 etapas de la vida de los hombres estableciendo un parangón con volcanes mexicanes.
    1.- de los 5 a los 12 años están como el Iztaccihuatl: Completamente dormido.
    2.- De los 15 a los 20 como el Paricutín: En plena erupción.
    3.- De los 20 a los 25 como el Popocatépetl: Todos quieren escalarlo.
    4.- De los 25 a los 35 como el Nevado de Toluca: Frío, con poca nieve pero firme.
    5.- De los 35 a los 45 como el Pico de Orizaba: A la mejor altura.
    6.- De los 45 a los 60 como el Cerro del Tepeyac: Agotado con tantas visitas.
    7.- De los 60 en adelante están como el Ajusco: Completamente dormido y destruido.


  • Sin picante
    Un tipo acude a una taquería mexicana. Al verlo, el taquero le pregunta:
    "¿De qué quiere su taco?"
    "Deme uno de oreja".
    Entonces, el taquero toma un filoso cuchillo y le corta una ojera al parroquiano; la pica, la pone en una tortilla y le consulta:
    "¿Lo quiere con chile?"
    "¡No, no, no!", dice el parroquiano, bajando las manos y protegiéndose la zona púbica. "¡A mí no me gusta el picante!".


  • Temblor
    Una bella mujer se está duchando cuando, de pronto, un intenso sismo sacude la ciudad. Despavorida, la chica sale corriendo desnuda hacia la calle alcanzando a llevarse los zapatos de su marido para taparse sus zonas privadas colocándose uno por delante y otro por detrás.
    Al salir se encuentra con un borracho que la mira de arriba abajo. Indignada, la mujer le lanza:
    "¿Es que nunca ha visto una mujer desnuda?"
    "Por supuesto", farfulla el tipo. "Lo que nunca había visto era un hombre tan escondido".


  • El cable pelado
    Un borracho llega a un bar y pregunta por el servicio. El camarero le informa:
    "Al fondo a la izquierda, pero ten cuidado que se ha ido la luz y no se ve bie.."
    Total que va el beodo para el sanitario dando tumbos; al entrar, hay un negro orinando y, como no se veía nada, sin querer le coge el tema al hombre y éste, que se mosquea, lo coge y empieza a darle guantazos: boom, boom, como pelota de ping-pong, de un lado a otro.
    Finalmente, el borrachín sale del servicio todo magullado y se topa con otro que va llegando que le pregunta:
    "Oye, ¿el servicio?"
    "Al fondo a la izquierda, ¡pero ten cuidado que hay un cable pelado que pega unas sacudidas que no vea!".


  • Penitencia
    Cierto domingo por la mañana, un tipo se encuentra en el confesionario:
    "¡Padre, confieso que... Mmmmm... ¡He robado!"
    "¡Mal, muy mal, hijo!", le reprende el sacerdote. "Como penitencia, además de rezar diez padrenuestros y quince avemarías, sin olvidar, claro, el credo, le darás 100 pesos a la primera persona que veas al salir de la iglesia".
    "Está bien", contesta el arrepentido pecador.
    Al salir se encuentra a una chica:
    "¡Ten 100 pesos!"
    "¡Son 150!", exige la mujer.
    "No, no, son 100", se aferra el tipo.
    "¡Qué no, son 150!", reclama la joven con una cara de molestia.
    Desesperado, el tipo explica:
    "Mira, el padre me dijo que eran 100".
    "¡Al padre sí porque ya es cliente!".


  • Salidas cubiertas
    Tratando de escapar de la policía, un ladrón entra a un centro comercial. El capitán ordena a los uniformados:
    "Quiero que me cubran todas las salidas. ¡No quiero que se escape!"
    Los guardianes del orden cubren todas las salidas del centro comercial; sin embargo, el ratero escapa.
    "¡Mi capitán, el ladrón se nos escapó!"
    "¡¿Qué no les dije que cubrieran todas la salidas?!", responde furioso el jefe.
    "Es que el muy vivo se escapó por la entrada".


  • El funeral
    Doña Julia era una señora muy rica. Un día murió y al leer su testamento encuentran que había dejado 600 mil dólares con instrucciones a su fiel sirviente don Manuel para que destinara 300 mil de ese capital al cuidado del gato y los otros 300 mil para los funerales del animal a todo lujo, con misa cantada por 3 sacerdotes, mausoleo en el cementerio, etc.
    Don Manuel cuidó a Teodoro hasta que el gato murió seis meses después. El hombre, deseoso de cumplir la voluntad de su finada patrona va a la iglesia vecina y habla con el padre Juan:
    "Oiga, padre, ¿cuánto valdría un entierro de primera clase, recogiendo al muerto en la casa, trayendo al finado a la iglesia y haciéndole una misa solemne con 3 sacerdotes, para después acompañarlo al cementerio para que usted bendiga la tumba en el mausoleo?"
    El religioso lo medita y suelta:
    "Bueno, hijo, eso podría salir en unos 200 mil dólares, pero ¿quién es el muerto?"
    "El muerto es el gato Teodoro. Doña Julia lo quería mucho..."
    El clérigo lo interrumpe furioso:
    "¡¿Queeé?! ¿Usted quiere que yo haga el entierro de un gato? ¿Qué lo recoja en la casa y le celebre una misa con 3 padres y vaya luego a bendecir su tumba? ¡Fuera de aquí! ¡Lárgate o te saco a patadas de esta santa casa de Dios! ¡Fuera!"
    Cuando el cura sacaba al pobre tipo a empujones de la sacristía, éste alcanzó a balbucir:
    "No me empuje, señor cura, yo me voy. Iré a otra iglesia donde me puedan recibir los 300 mil dólares que doña Julia dejó para el entierro de su gato".
    Al oír esto el sacerdote se detiene diciendo:
    "Oiga, ¿qué fue lo que dejó la señora Julia?"
    "Verá usted, al morir doña Julia dejó 300 mil dólares para pagar el entierro de su adorado gato. El pobre se murió ayer, y ella quería un entierro solemne y especial para su adorado Teodoro".
    Y sin que pudiera el hombre decir una palabra más, el cura lo interviene:
    "¡Hombre, hombre, por amor de Dios! ¿Por qué no me dijo usted que el gato era católico?".


  • Las pastillitas
    Dos amigos granjeros se encuentran
    "Hola, ¿cómo te ha ido?"
    "Pues un poco mal: acabo de comprar un toro porque ya tenía muchas vacas; pero este toro no resultó muy bueno, es impotente."
    "No te preocupes, yo tenía un toro igual y fui con un buen veterinario y le recetó unas pastillas pequeñitas, buenísimas; desde la primera le cayeron muy bien."
    "¡Qué bueno! ¿Y cómo se llaman?"
    "¿Cómo se llaman... cómo se llaman...? La verdad es que no recuerdo pero son como saladitas...".


  • El paquete
    Cierto día, Fidel Castro recibe un paquete enviado desde Miami. Cuando lo abre, observa que dentro del paquete hay sal, un mapa de Cuba y una foto de Michael Jackson. Confundido por el propósito del paquete, se dirige a Raúl, quien tampoco puede contestarle. Inmediatamente después busca a los profesores más sabios de Cuba para interpretarlo. Para su frustración tampoco éstos supieron.
    Al otro día, le promete la mitad de Cuba a cualquiera que le conteste. Nadie en la Isla le pudo resolver el misterio. Molesto, Fidel manda buscar al tipo que le envió el paquete y le pregunta:
    "Óyeme, ¿qué tú quieres decir con esto?"
    "Muy fácil, chico. La sal, el mapa y la foto de Michael Jackson: ¡Sal de Cuba, maricón!".


  • Milanesas
    Está Jaimito en la escuela y la maestra todos los días les pregunta qué comieron y un compañero dice "yo comí pasta", y otro "yo comí en un restaurante" y así siguen...
    Y finalmente la maestra dice "¿y tu Jaimito qué comiste?" Jaimito responde: "sopa", y todos se rien: "ja ja ja ja, come sopa, ja ja ja ja"
    Entonces Jaimito llega a su casa llorando y le dice a su mama:
    "Mamá, mamá, todos se burlan de que yo como sopa."
    "No importa, invéntales algo."
    Al día siguiente la maestra les pregunta... ¿y tú, Jaimito?"
    "Milanesas."
    ¿Y cuántas comiste, Jaimito?"
    "¡Dos tazas!".


  • El pelirrojo
    -Doctor, doctor, que he encontrado un error en las leyes de Mendel.
    -A ver, digame.
    -Pues mire, mi mujer es morena, yo soy moreno, mis padres son morenos, mis suegros son morenos, toda nuestra familia morena como el azabache, y el niño nos ha salido pelirrojo.
    -Digame, hacen ustedes el amor todos los días?
    -Pues... no.
    -Dos veces a la semana?
    -Pues... no.
    -Una vez al mes?
    -Bueno, no exactamente.
    -Cada 6 meses?
    -No... pero se va acercando...
    -Cada año?
    -Si, mas bien.
    -Entonces ya esta, lo que pasa es que tienen el aparato oxidado.


  • Condimento
    Los caníbales atrapan a un tipo y lo meten en una olla. Ante la cara de pánico del hombre, comienzan a echarle plátanos, yucas, papas, cebolla, todo picado. Un rato después, el personaje sonreía.
    Intrigados, los antropófagos se le acercan y el jefe le pregunta:
    "¿Hombre blanco de que reírse? ¡No ver que nosotros comérnoslo!"
    "Sí, pero es que me les cagué en el sancocho.


  • Coincidencia
    Un granjero está platicando con una mujer:
    "Al principio, mis gallinas no ponían huevos, pero después comenzaron a ponerlos en abundancia".
    "Qué coincidencia. Al principio de mi matrimonio yo no podía tener hijos, pero después tuve una familia numerosa", comenta la señora.
    "Para que mis gallinas pusieran, lo que hice fue cambiar de gallo".
    "¡Qué coincidencia, yo también!".


  • Redondo y con pelos
    Maestra: -A ver pepito, dime algo redondo y con pelos...
    Jaimito contesta: -¡¡Las bolas de Villar!!
    Y la maestra le responde: -¿¿¿las bolas de billar??? ¡pero si no tienen pelos!
    Jaimito: -Si maestra, a ver Villar enséñale las bolas a la maestra...".


  • La carretera
    En un pueblo se construía una carretera y uno de los lugareños se sentaba largas horas para ver como se realizaba la obra cuando...
    "Hola, soy George Frank Steven, el ingeniero que hizo los estudios y encargado de la obra y la maquinaria".
    "Hola, yo soy Federico Díaz; soy del pueblo vecino".
    "Veo que nunca habías visto como se hace una carretera moderna, dime, ¿cómo hacen las carreteras en tu pueblo?"
    "Bueno, en mi pueblo cuando queremos hacer una carretera de un pueblo a otro, soltamos un burro viejo y el animal escoge el camino más corto y más seguro y por ese camino hacemos la carretera".
    "¿Y qué pasa si no tienen un burro?"
    "¡Llamamos a un ingeniero!".


  • Cara bonita
    Una joven y atractiva actriz de cine le comenta a una amiga:
    "En mi próxima película voy a aparecer totalmente desnuda..."
    Hace una pausa y luego, echando chispas por los ojos y con voz enfurecida, agrega:
    "¡Es que quiero demostrarles a esos críticos patanes que no sólo soy una cara bonita!".


  • Niña
    Un papá le pregunta al pequeñín:
    "¿A qué juegas, m'hijo"
    "A que soy niña".
    Furioso, el papá le pega y vuelve a preguntarle:
    "A ver, hijo, ¿a qué dices que juegas?"
    Llorando por la golpiza, el niño responde:
    "¡A que soy una Totuga Niña!".


  • Placer o trabajo
    El Director General de una empresa, después de mucho meditar, llama al Subdirector y le pregunta:
    "Oye, ¿tú crees qué el hecho de que yo practique el amor con mi mujer es una cuestión de placer o de trabajo?
    "¡No lo sé, señor Director General, me pilla por sorpresa la verdad es que no sé que responder!"
    "Bueno, pues tienes una hora para contestarme".
    El Subdirector, todo acongojado, se dirige al Director de Sección y le pregunta:
    "Oye, el hecho de que nuestro Director General practique el amor con su mujer, ¿tú que crees que sea: una cuestión de placer o de trabajo?"
    "Pues, no tengo ni idea, macho".
    "Bueno, pues tienes 50 minutos para contestarme".
    El Director de Sección va con el Subdirector de Sección y al plantearle la misma pregunta aquel no sabe que responderle; éste a su vez pregunta a su inferior y así sucesivamente hasta que llega al encargado que tampoco sabe que responder, así que se dirige al becario, que está en una mesa llena de papeles por todos lados, y le pregunta:
    "¡Oye, becario, tienes 5 minutos para responderme! ¿Para ti, el hecho de que nuestro Director General haga el amor con su mujer es cuestión de placer o de trabajo?"
    "De placer, por supuesto".
    El otro se queda atónito ante la rapidez de respuesta y le cuestiona:
    "¿Y cómo lo has sabido así, tan rápido y con tanta seguridad?"
    "¡Toma ya, pues porque si fuera cuestión de trabajo me estaría acostando yo con ella!".


  • Sin rencor
    Una mujer llega a su casa y encuentra a su marido y a su comadre haciendo el amor. Ofendida, se va corriendo con su compadre y le cuenta lo que vio; decidida a desquitarse, le sugiere al tipo:
    "Compadre, puesto que nos están engañando hay que vengarnos".
    Entonces, empiezan a hacer el amor una y otra vez. Veinte minutos después, le dice la comadre:
    "¿Nos volvemos a vengar compadre?"
    "Hoy ya no, comadre, se me acabó el rencor".


  • Ya lo sé
    Un hombre está ante la barra de un bar cuando ve entrar a una mujer más bien vulgar y muy maquillada. El hombre le hace señas para que se acerque.
    "No debería haberla llamado, amigo. ¡Esa es la zorra más jodida de todo el barrio!", le advierte el camarero.
    "Lo sé perfectamente. ¡Es mi mujer!", suspira el tipo.


  • Maniático sexual
    El sacerdote de la comunidad se dirige al área de maternidad de un hospital, y se encuentra con dos sujetos que estaban esperando el nacimiento de sus hijos. Se dirige al primero:
    "¿Cuántos hijos tienes?"
    "Dieciséis contando éste".
    "Un buen católico", le dice el cura al tiempo que le palmea la espalda.
    "Y tú, ¿cuántos hijos tienes?", se dirige al segundo.
    "Tengo diez".
    "Otro buen católico", sonríe el clérigo.
    "No, soy protestante", precisa el tipo.
    En tono cortante, el religioso observa:
    "¡Un maniático sexual, por lo visto!".


  • Un ligero discurso
    El director de una importante empresa iba a hablar en una convención, así que le pidió a uno de sus empleados que le escribiera un discurso ligero y ameno que durara veinte minutos a lo sumo. Cuando el director regresó del importante acto, estaba furioso:
    "¿Por qué diablos me escribiste un discurso de una hora de duración? La mitad del público se salió antes de que yo terminara", increpó a su subordinado.
    El empleado desconcertado alcanzó a balbucir:
    "¡Pero si le escribí un discurso de 20 minutos! Y también le entregué las dos copias adicionales que me pidió".


  • Muy mal
    Se acerca un tipo al confesionario:
    "Padre, vengo a confesarle mis pecados".
    "Adelante, hijo, estoy para escucharte y orientarte", le ofrece el sacerdote.
    "Acúsome de que últimamente he fornicado con muchas mujeres gordas y feas".
    "Mal, hijo, muy mal... Habiendo tantas y tan buenotas".


  • Mejor otra
    Sediento, un cubano llega nadando a la Florida. Se mete a la primer tienda que ve y pregunta:
    "Oye, chico, ¿cuánto cuesta la Coca?"
    "Calla, no lo digas tan fuerte... Vale 100 dólares el gramo", responde con nerviosismo el empleado.
    "¡A la madre, chico, mejor dame una Pepsi!", responde el exiliado.


  • Generoso
    Al morir, un tipo llega a las puertas del Paraíso y le manifiesta a San Pedro su deseo de entrar. El Portero Celestial inquiere:
    "¿Qué has hecho de bueno en la tierra?"
    "Una vez le regale diez dólares a un pobre".
    "¿Y qué más?"
    "Otro día le di cinco dólares a un ciego".
    "Adelante, ¿qué más cosas buenas hiciste?"
    "Ninguna, eso es todo".
    Entonces, San Pedro se levanta y se dirige a un ángel:
    "¡Devuélvele quince dólares a este imbécil y me lo mandas directo al infierno!".


  • La leche
    La maestra se dirige al grupo:
    "Está comprobado que los niños pequeños prefieren la leche materna a la embotellada. ¿Por qué creen?"
    "La leche materna es más saludable", suelta Jorgito.
    "La leche de la madre tiene mejor sabor", dice Rosita.
    Cuando Pepito levanta la mano, la maestra prefiere ignorarlo a sabiendas de sus respuestas; pero ante la insistencia, accede:
    "A ver, Pepito: ¿por qué los niños prefieren la leche materna a la embotellada?"
    "Yo creo, mestra, que no es cuestión de la leche. Es más bien cuestión del envase".


  • La araña
    Una pareja de maricas está haciendo el aseo de la casa, cuando, de pronto, uno grita:
    "¡Manuela! ¡Manuela!"
    "¡Pero que te pasó! ¿Qué paso?"
    "¡Ay, ay!"
    "¿Qué pasó? ¿Qué pasó?"
    "¡Una araña! ¡Una araña!"
    "¿Te picó?"
    "¡No, pero me hizo unos ojos!".


  • Da lo mismo
    Una mujer, cansada de que su marido llegue borracho a casa todas las noches, decide darle un susto para que escarmiente. Esa noche, cuando el esposo todavía no regresa de la juerga, se disfraza del diablo y lo espera en silencio en la oscuridad. Apenas escucha girar la llave de la puerta, la esposa se prepara y en cuanto entra el hombre, alcoholizado como siempre, cae encima de él gritando:
    "¡Grrrrrrrrr! ¡He venido a llevarte!"
    El hombre mira con tranquilidad y responde:
    "Da lo mismo... ¡Hace veinte años que vivo con tu hermana!".


  • Complejo de superioridad
    Entra un tipo al consultorio del psiquiatra, mirándolo de arriba abajo:
    "Doctor, tengo complejo de superioridad".
    "No se preocupe, amigo, yo lo voy a curar..."
    "¡Pero qué me va a curar usted, inútil!".


  • Comparaciones
    Aburrido, como choque de tortugas.
    Bueno, como Lassie medicado.
    Enredado, como pelea de pulpos.
    Fácil, como la tabla del uno.
    Falso, como billete de 3 dólares.
    Inútil, como limpiaparabrisas de submarino.
    Ocupado, como plomero del Titanic.
    Peligroso, como cirujano con hipo.
    Resbaloso, como teléfono de carnicero.


  • Ni la suelte
    Dos mexicanos fueron contratados para arreglar los jardines de la central de cohetes de la NASA en Houston. A la hora del lunch, éstos acostumbraban tomar un trago o dos de tequila para completar la faena animados. Un día, uno de ellos se encontró un garrafón con el combustible utilizado en las cosmonaves, y se le ocurrió agregarle al tequila unas gotas para ver que se sentía. Después del almuerzo, los amigos regresaron al trabajo cada uno por su lado. De pronto, el teléfono celular (móvil) de uno de ellos suena:
    "Compadre, después de que nos tomamos el tequila, ¿se ha echado alguna flatulencia?", le pregunta el otro, que era el que llamaba.
    "No, compadre", responde el del teléfono.
    "¡Ni la suelte, compadre, le estoy hablando desde Buenos Aires, Argentina!", le advierte emocionado el otro.


  • Ese soy yo
    Un borracho está tratando de abrir la puerta de su casa, cuando, de pronto, llega la policía y le cuestiona por qué está tratando de entrar a ese lugar.
    "¡Pero si ésta es mi casa!", se defiende con voz estropajosa el temulento.
    Para aclarar las cosas, hace pasar a los agentes del orden, señalándoles:
    "Ven esos muebles: son mis muebles, yo los compré. Ven ese televisor: es mío, yo lo compré".
    Luego, los hace pasar al dormitorio matrimonial:
    "Ven a esa mujer que está durmiendo en mi cama: esa es mi esposa. Y ven al que está durmiendo con ella: ese soy yo".


  • Suicida
    La mujer se pone un vaporoso negligé y trata de excitar al hombre que está en la cama leyendo el Newsweek.
    Nada.
    La fémina se quita la bata para mostrar lo que hay debajo. El esposo sigue leyendo su revista. Con un ligero retintín en la voz, la esposa le pregunta:
    "¿Qué ha traído la revista de interesante?"
    "Un artículo donde dicen que científicos de la Universidad de Tokio han logrado probar que tener relaciones sexuales prolonga la vida".
    Acto seguido, el tipo coloca la revista en la mesita de noche y apaga la luz.
    "Hasta mañana, amorcito", dice.
    "Hasta mañana... ¡SUICIDA!".


  • Exactitud profesional
    Un físico, un ingeniero y un matemático viajan en tren por Escocia. Al observar por la ventana ven una oveja negra.
    "Ajá, veo que las ovejas escocesas son negras", observa el físico.
    "Humm, querrás decir que algunas ovejas escocesas son negras", aclara el ingeniero.
    "No, todo lo que sabemos es que existe al menos una oveja en Escocia, y que por lo menos uno de sus lados es negro", objeta el matemático.


  • El rey de la selva
    Enfurecido porque los animales no lo reconocen como el Rey de la Selva, Tarzan empieza a cuestionar y a golpear a cada animal que sale a su paso:
    "¿Quién es el Rey de la Selva?", le pregunta a la jirafa.
    "El león".
    Entonces, el Hombre Mono comienza a golpearla, al tiempo que vuelve a preguntar:
    "¿Quién es el Rey de la Selva?"
    "¡Tú, tú eres el Rey de la Selva!", contesta asustada la jirafa.
    Y así continua con todos los animales de la selva, hasta que se encuentra al elefante; pero éste no responde. Tarzan insiste y comienza a golpearlo:
    "¡Qué quién es el Rey de la Selva, te estoy preguntando!"
    Fastidiado, el paquidermo le responde los golpes a Tarzan. Espantado el Hombre Mono balbucea:
    "¡Pinche elefante, si no sabes quién es, pregunta!".


  • El Caminante
    Un borrachín aborda un autobús de servicio público. Al momento de querer pagar, el conductor arranca y el temulento se va dando traspiés hacia atrás del vehículo. Luego, al enfrenar el camión, se desliza hacia delante, y así durante dos Km. Al momento de bajarse el chofer le exige:
    "¡Oye, güey, págame!"
    Con voz tartajosa, el borracho reclama:
    "¿Por qué, pendejo? Si me vine caminando todo el trayecto".


  • Qué te gustaría que dijeran?
    Tres amigos están en el funeral de un compañero de trabajo. Uno de ellos, mirando al difunto, exclama:
    "Yo quisiera que cuando muera, la gente me mire y me recuerde por algo grande que haya logrado en la vida".
    "Es verdad, yo también quisiera que la gente me mirara y dijera: Fue un gran hombre y mejor amigo".
    El tercero escuchaba atentamente a sus amigos sin hacer comentarios, lo que ocasionó la pregunta de éstos:
    "¿Y vos, qué te gustaría que dijeran?"
    "¿De mí? A mí me gustaría que me miraran y dijeran: ¡Uy, mirá, parece que se está moviendo!".


  • En la Cruz
    Esta Jesús en la Cruz. Mira a la derecha y chista:
    "Psst, vos, ladrón".
    El ladrón lo mira receloso y pregunta:
    "¿Qué querés, Jesús?"
    "Vení, vení, acercate".
    "Pero, Jesús, no ves que yo también estoy clavado".
    "Bueno, está bien". Y se da vuelta y llama al otro ladrón.
    El ladrón lo mira y le pregunta qué pasa.
    "Vení, acercate un poco".
    "Pero, Jesús, no te das cuenta que no me puedo mover?"
    Entonces Jesús, ya enojado, les previene:
    "Bueno, se joden los dos. Salgo yo solo en la estampita".


  • Vaca Loca
    Una conductora de un programa de Televisión estaba realizando una entrevista a un granjero tratando de saber la razón principal de la enfermedad llamada "de las vacas locas".
    La mujer: -Buenas noches Señor... estamos aquí para obtener información acerca de la razón que causa la "enfermedad de las vacas locas". Tiene usted alguna idea de cual puede ser el verdadero motivo?
    El granjero, viendo fijamente a la mujer, le dice: -"Sabía usted que el toro se coge(folla) a la vaca una sola vez al año?..."
    La mujer notablemente avergonzada: -"Bueno.... Señor, esa es una nueva pieza de información,... pero qué relación tiene ese fenómeno con la "enfermedad de las vacas locas"?
    El granjero le responde: -"Bueno Señora,....¿sabía usted que nosotros, los granjeros, ordeñamos a las vacas CUATRO veces al día?..."
    La mujer: -"Señor,..... esto en realidad es información muy valiosa....pero sigo sin ver la relación con mi consulta...."
    El granjero: -"Pues acabo de decírsela, señora. Nomás imagínese, .... si yo me pongo a jugar con sus tetas CUATRO veces al día y me la COJO SOLO UNA VEZ AL AÑO.. no se volvería usted LOCA???....".


  • Por loco
    Frente a un manicomio, a un tipo se le poncha una llanta de su auto. Muy enojado iba retrasado, se baja a cambiarla. Un interno del manicomio lo observa a través de la reja, mientras maldice su suerte; al percatarse de eso, se enfurece aún más. En un descuido, el individuo tira las tuercas a una alcantarilla.
    "¡Maldita sea! ¿Ahora qué voy ha hacer? ¿Cómo pongo la llanta?"
    El loco sigue curioseando y le pregunta al hombre:
    "¿Se le fueron las tuercas a la alcantarilla, verdad?"
    "Pues sí, ¿qué no ves? ¡Y ahora no sé cómo hacerle, ya se me hizo muy tarde!"
    "Oiga, señor, ¿y cuántas tuercas tiene cada llanta?"
    "Pues cuatro, ¿qué no sabes?"
    "Entonces, ¿por qué no le quita una a cada llanta, así todas quedan con tres?"
    El sujeto, asombrado por el consejo que le dio el orate, se pone a quitar una tuerca a cada llanta, y así soluciona su problema. Cuando ya está listo para seguir su camino le agradece al chalado el consejo:
    "Te agradezco mucho que me hayas dado tan buena idea; pero se ve que eres inteligente ¿por qué entonces estas ahí adentro?"
    "Ah, pues es que estoy aquí por loco, no por pendejo".


  • Las piedras
    Se reúne Jesús con sus apóstoles y les pide:
    "Hijos míos, levantad y recoged una piedra que vamos a la montaña a rezar".
    Todos los discípulos se levantan rápidamente y cada u